Hola a tod@s.
Quisiera explicaros un poco el título de la entrada. Como todos sabréis hay un dicho muy conocido que es " la ocasión la pintan calva", pues eso me ocurrió a mi el domingo pasado, pero en mi caso se pinto de azul.
Me levanté con la idea de salir a afotar por el terruño como suelo hacer casi todos los domingos pero me ocurrió que siempre que salgo lo hago solo o con mi hijo mayor Jorge, a mi pequeño lo suelo dejar un poco de lado, así que ese día decidí dedicárselo y pensé en salir a dar un paseo con ellos. De igual manera pensé que porque no llevarme la cámara y es que aveces el terruño depara grandes sorpresas. Así lo hice y salimos de paseo. Llegamos a una zona que está a 1 Km aproximadamente de donde yo vivo. Es un antiguo pilar abrevadero que ha sido restaurado y transformado en zona de recreo. Por él pasa un pequeño arroyo y allí paramos cerca de un zarzal quemado para fotografiar unos verderones cuando creí ver un Chochín entre el zarzal, se lo comente a Jorge y rápidamente tiró de sus prismáticos y grito ¡ No papá es un Pechiazul!. Madre mía me temblaron hasta las piernas, un hermoso Pechiazul macho estaba seguramente de paso en su migración y había decidido parar a repostar en ese sagrado terruño que cuido y que me cuida. Entonces recordé el dicho del que os hablaba al principio y afoté y afoté todo lo que pude. El Pechiazul no abandonó la zarza pero entre los claros hice lo que pude y aquí os muestro las mejores imágenes. Una vez más volvió a pasar, un ave de hábitos montanos que suele vivir entre los 1000 y 2000 metros de altitud había decidido que yo ese día pudiera disfrutar de él a tan solo 1 km de mi casa. Bendito terruño.
Esta entrada me gustaría dedicársela a mis hijos y en especial a mi pequeño Jaime al cual no dedico todo el tiempo que se merece, cosa que apartir de ahora he de ir cambiando. Os quiero mucho hijos.
Ya sin más espero que las imágenes sean de vuestro agrado.







