Hola a tod@s.
Ya hace horas que amaneció en nuestro bello y frondoso bosque mediterraneo. Estamos a últimos de mayo y el calor se deja notar en nuestros campos.
Los animales de sangre fría aprovechan los vivificadores rayos del sol, para poco a poco, ir calentando su sangre y volverse mucho más activos.
Entre jaras y tomillos, una lengua bífida palpa las moléculas olfativas que se encuentran suspendidas en el aire, y rápidamente, las envía al órgano de Jacobson donde son procesadas. La culebra de escalera se encuentra en pleno lance cazador.
Entre torviscos y coscojas, por fin capta un olor que le es muy familiar. No lejos, un ratón de campo se afana en devorar con avidez una suculenta bellota. Sin hacer el más leve ruido, nuestra culebra de escalera se arrastra hacia él, absorto por completo en su comida, el ratón no es consciente que está siendo acechado. Cuando cree estar a la distancia adecuada lanza su certero ataque. Se dispara sobre el roedor y rápidamente se enrosca sobre su cuerpo, mientras que sus anillos constrictores comienzan a hacer su trabajo axfisiando a su víctima. Tras la muerte de esta, desencaja su mandíbula y comienza a engullir al ya inerte ratoncillo.
Las serpientes son sin duda, otro de los eslabones que conforman el engranaje natural. Los ofidios son una rama evolucionada de reptiles que a lo largo de millones de años se han desarrollado apartir de un ancestro que poseía patas.
Con la evolución, sus escamas ventrales engrosaron y se endurecieron, creciendo de lado a lado para proteger las partes que permanecían en continuo contacto con el suelo, haciéndolas totalmente inmunes a pinchos, salientes y puntas duras, transformando su vientre en una auténtica coraza. Por otro lado los párpados se soldaron y se volvieron transparentes de tal manera que las serpientes siempre tienen los ojos abiertos, no los cierran nunca. El oído se atrofió y se volvieron prácticamente sordas. La vista es bastante buena, pero sin embargo el sentido más desarrollado que poseen es el olfato. Este rasgo de su morfología se desarrolló tan increíblemente que su lengua bífida es uno de los mejores aparatos de localización que existen en la naturaleza.
La reproducción tiene lugar por el mes de junio, ponen de 4 a 15 huevos alargados, que esconden bajo rocas o en viejas paredes, y tras más o menos, unos dos meses de incubación ambiental, viene al mundo una nueva generación de pequeñas culebras que nacen ya totalmente desarrolladas y que son del todo independientes desde el momento mismo de la eclosión. Más tarde y coincidiendo con la llegada de los fríos, buscan buen acomodo en sus refugios invernales donde pasarán varios meses aletargadas.
Los ofidios, siempre nos han resultado desagradables y peligrosos y han sido por tanto, protagonistas de infinidad de supersticiones y leyendas negras que los han hecho tener muy mala prensa. Sin embargo, su función es importantísima en la naturaleza, convirtiéndose en verdaderos aliados nuestros por su control sobre roedores y otros animales que podrían llegar a ser plaga.
Por todo ello, deben de gozar del mismo respeto que cualquier otra de las criaturas, que conforman la riquísima y variada fauna de este país.



